Durante esta semana hemos podido “disfrutar” de lo que el E3,
la feria más importante del mundo sobre videojuegos, tenía por ofrecernos. La
mayor sorpresa ha sido que todo sigue igual. Así que no voy a entrar a comentar
las conferencias, lo que han dicho o han mostrado en ellas, sino que intentaré
expresar un poquito cómo me parece que está el panorama videojueguil.
Si bien mi implicación con los videojuegos ya no es la misma
que la de hace años y me pierdo bastantes cosillas, hay que estar ciego para no
ver que la industria en general está estancada. Todo es más de lo mismo y lo
que pretende innovar resulta tan extravagante como inútil. Y yo entiendo lo que
Nintendo nos explica y esas cosas, pero crear un sistema para combatir la
soledad y jugar desde el baño no sé si es la opción más acertada a la hora de
innovar. Analicemos esto:
La innovación en los
videojuegos.
Me centraré principalmente en Nintendo, pues es la que más
bombo y platillo está dando al asunto, pero en toda esta parafernalia incluyo
también Kinect y el PSMove y todos estos aparatejos de nombres graciosillos.
Sinceramente pienso que Microsoft y Sony se acordaron de Nintendo y de su madre
el día que sacaron la Wii con su mando revolucionario. Si el Wiimote no
existiera tampoco estarían aquí Kinect y PSMove, ¿no creéis? ¿Entonces por qué
lo hicieron? Porque se vieron obligados. El mercado funciona así, es triste
pero es la verdad. Si tu vecino saca una chorrada innovadora tú vas a tener que
hacer algo parecido por lo de “no quedarse atrás” o “no ser menos que la
competencia”. Lógicamente aprovechas y destripas el producto para crear otro
mejor, aunque en la misma línea. En cuanto a Kinect es cierto que Microsoft fue
un paso más allá y no dudo de que será un aspecto interesante a tener en cuenta
en su futura consola de sobremesa, pero de momento hasta aquí hemos llegado:
Ya lo mencioné un poco por encima en el artículo Houston, we have a problem que escribí en octubre del año pasado. La cuestión sigue siendo la
siguiente: ¿quién está al servicio de quién?
Llevo disfrutando del entretenimiento electrónico desde que
tengo uso de razón y, aunque no soy un profesional del sector, me considero un
usuario más que veterano; lo suficiente como para saber que al final, lo que
importa de verdad, son los juegos en sí. A día de hoy existen todavía muchas
“rivalidades” entre los seguidores de una consola. Habrá más de uno que seguirá
terco con su compañía y no cederá a reconocer que hay juegazos en todas las
consolas que merecen ser disfrutados por toda la comunidad. Con el tiempo
descubres que esa actitud pueril te deja encerrado, solito, y acabas siendo el
más perjudicado.
La época de Mega Drive y SNES ya pasó. Ya no discutimos por
si tu consola tiene más bits que la mía o no. Lo único que nos preguntamos
ahora es: ¿qué juegos tendrá 360 o PS3 o Wii?
| Creo que el resultado se puede extrapolar |
Juego VS Innovación.
Ahora entramos en el meollo del asunto y nos hacemos la
pregunta. ¿Está la innovación al servicio de los juegos o es al revés? ¿Qué
quiero decir con esto? Mi forma de entenderlo es la siguiente: Yo soy la
compañía X y quiero que mis usuarios, ya fidelizados con un amplio abanico de
juegos de gran calidad, puedan disfrutar de ellos a otro nivel, con la
intención de hacer la experiencia más satisfactoria.
POR EJEMPLO (hace años):
Tenemos mandos con crucetas, pero jugar a juegos en 3D con
eso será un horror. OK, pues metemos el stick.
¿Se mejora y se enriquece la experiencia de juego? SI.
¿Alguien dejaría el stick de lado para volver a la cruceta?
NO.
Aquí tenemos un ejemplo de lo que es una innovación bien
enfocada. Lo sticks se convirtieron en algo obligatorio.
Y ahora os pregunto:
¿Alguien dejaría el mando de Wii para volver al mando
clásico? ¿SI, NO?
Si la respuesta es que NO explicadme por qué con Wii U, que
debería reunir la panacea universal de la innovación, nos encontramos con esto:
Si ahora me decís: “Claro, es que con algunos juegos sirve y
con otros no, algo tenían que hacer”. Pues muy bien, todo lo que tú quieras,
pero esto antes no ocurría. Ahora nos venden mandos por un tubo en pro de la
innovación y a mí todo esto me suena a cuento chino.
El engaño.
Todo esto tiene truco, porque son empresas y tienen que ganar
dinero a toda costa (y más ahora con la crisis económica o algo así que dicen
en las noticias). Por lo tanto, lo que
antes era un periférico accesorio que servía para dos o tres juegos, ahora te
lo vendemos DE SERIE, y luego te compras el mando tradicional QUE FIJO lo vas a
necesitar.
“¡Pero esto no es cierto, puedo seguir usando los mandos de
Wii!”
Tú, tío, no te enteras. El
mando de Wii U Pro será mucho más usado
que los wiimotes. Si no tiempo al tiempo.
Es cierto que esta innovación ha funcionado con algunos
juegos, pero la finalidad fue siempre la misma: ampliar la cuota de mercado. ¿Eres jugón de toda la vida y te
sientes marginado? Lo siento, primero van los casuals que dan más dinero.
Después ya veremos qué hacer por ti para no venderte un Zelda con muletas o un
Mario capado (y es un decir porque sabemos que los Mario Galaxy son obras maestras).
Por lo tanto el orden de pensamiento se ha invertido: mientras que antes se pensaba en un
periférico para enriquecer la experiencia del juego, ahora es justo al revés.
Primero pensamos en un periférico para captar nuevos sectores del mercado y después
hacemos pasar a todos los juegos por el aro, sean o no compatibles con ese
sistema. Como todos no podrán serlo no nos queda otra que seguir
desarrollando el mando tradicional. Y ya tenemos el resultado: beneficios mires
por donde lo mires.
“¿Pero esto no parece muy exagerado?”
Es verdad, visto así todo parece un timo. Déjame pensar cómo
podemos hacerlo para que parezca natural y todo el mundo lo vea como algo
necesario. ¡Ya sé! Vamos a crear un montón de mini aplicaciones que irán
incluidas en la máquina o que se podrán descargar por internet, donde se
demuestre el potencial de nuestro ingenio. Podemos llamarle Wii Play o Wii
Sports o NintendoLand. Será el paraíso de los casuals. Jugarán todos contentos
y quedarán convencidos de que el mando-tableta es necesario para la
perpetuación de la raza humana.
“Pero a los hardcore gamers no podrán engañarles con esto”
Cierto, pero no podemos dejar en evidencia que nuestra
investigación y desarrollo han resultado ser absurdos. A partir de ahora que
todos los menús de los juegos pasen por la tableta. Y cuanto más interactúen
con ella mejor. Así les acabará pareciendo que es útil de verdad.
“Pero si lo importante son los juegos, ¿no se está estancando la industria?”
Sí, es lo que decía al principio, veo que empezamos a entendernos. Aquí está la raíz del
problema. El potencial creativo no se está enfocando en la dirección correcta.
Tiene fugas por todos lados que vienen dadas por el ansia de cubrirlo todo y
sacar céntimos hasta de debajo de las piedras. Pero las empresas no tienen la
culpa, son simples víctimas de este sistema capitalista tan querido por todos
nosotros. ¿Qué otra consola podría haber anunciado Nintendo? ¿Qué juegos
hubieran salido a la luz si todos su esfuerzos se hubieran dedicado al software o a un hardware nuevo pero como los de antes?
Nunca lo sabremos. En su lugar tenemos esto:
![]() |
| And I shall provide thee! |
Y mira, con el Pikmin 3 no te digo que no, quizás tiene su
gracia y todo. Ver el mapita y los bichitos corretear por ahí, no sé, puede que
tenga su encanto. Al fin y al cabo es un juego de estrategia y un panel de este
tipo siempre va bien. ¿Pero con el ZombiU? ¿O el Batman? ¿O el mismo Mario? No
tío, dame un mando de NES y acabamos antes.
Conclusiones.
Yo no sé si es la edad o qué será pero a mí que me den un
mando tradicional con el que me sienta cómodo y un catálogo de juegos como
joyas y no necesito nada más. Al fin y al cabo lo único que quiero es volver a
sentirme como cuando jugaba a un Mario o a un Sonic. Y para eso sólo necesitaron
venderme un mando con dos o tres botones, nada más.









